Pantalla dividida en Firefox: cómo usar Split View y trabajar con dos páginas sin perder el ritmo
Descubre cómo usar la pantalla dividida en Firefox 149, cómo funciona Split View y cómo mejora tu productividad al trabajar con dos páginas.
Durante mucho tiempo, trabajar con varias páginas al mismo tiempo en un navegador ha sido algo necesario, pero mal resuelto. La solución clásica siempre fue abrir múltiples ventanas, acomodarlas manualmente en la pantalla y tratar de mantener el orden mientras cambiabas entre ellas. Funciona, sí, pero nunca ha sido realmente cómodo, y mucho menos eficiente cuando necesitas concentrarte.
Firefox decidió abordar ese problema desde dentro del propio navegador. Con la llegada de Split View en Firefox 149, la idea de multitarea deja de depender del sistema operativo y pasa a formar parte de la experiencia del navegador. Y aunque en papel suene como una función simple, en la práctica cambia bastante la forma en que interactúas con tus pestañas.
Y si, no es el primer navegador con esta función, pero para fieles usuarios de Firefox ahora pueden usarla de forma nativa y sin tener que recurrir a otras opciones.
Lo interesante aquí no es solo que puedas ver dos páginas a la vez, sino cómo se integra esa capacidad en tu flujo de trabajo sin obligarte a cambiar hábitos demasiado drásticamente. Es una de esas funciones que no parecen revolucionarias… hasta que la usas varios días seguidos.
Qué es Split View y por qué se siente diferente a lo que ya conocías
La pantalla dividida en Firefox no funciona como una simple “división de ventana”, que es lo que normalmente haces en Windows o macOS. Aquí no estás gestionando ventanas externas, sino dos pestañas activas dentro del mismo entorno, compartiendo espacio de forma dinámica y sin salir del navegador.
Esto puede parecer un detalle menor, pero tiene un impacto bastante claro. Al mantener todo dentro de una sola ventana, reduces el cambio constante de foco que ocurre cuando saltas entre aplicaciones o entre múltiples instancias del navegador. Es una diferencia sutil, pero que se nota especialmente en tareas que requieren atención continua, como investigar, escribir o comparar información.

Además, Split View no se siente como una función añadida a la fuerza. Está pensada para integrarse con la lógica de pestañas que ya conoces, lo que hace que la curva de aprendizaje sea prácticamente inexistente. No necesitas reaprender nada, simplemente usar el navegador de una forma ligeramente distinta.
Cómo activar la pantalla dividida sin perder tiempo en configuraciones
Una de las decisiones más acertadas de Firefox aquí es que no obliga al usuario a pasar por menús complicados o configuraciones ocultas. La función está diseñada para activarse de forma directa, utilizando acciones que ya forman parte del uso normal del navegador.
Al hacer clic derecho sobre una pestaña, aparece la opción de abrirla en vista dividida. A partir de ahí, eliges la segunda pestaña con la que quieres trabajar, y el navegador reorganiza automáticamente el espacio. No hay pasos intermedios, no hay confirmaciones innecesarias, y lo más importante, no rompe el flujo en el que ya estabas.

También existe la posibilidad de seleccionar varias pestañas al mismo tiempo y combinarlas en Split View, lo que resulta especialmente útil si sueles trabajar con muchas páginas abiertas. Este tipo de detalles no son espectaculares, pero sí son los que terminan definiendo si una función se usa de verdad o queda olvidada después del primer intento.
Cómo funciona realmente Split View cuando ya lo estás usando
Una vez activada la pantalla dividida, el navegador se divide en dos paneles que funcionan de forma completamente independiente. Esto significa que puedes desplazarte por una página sin afectar la otra, interactuar con ambas al mismo tiempo y mantener cada contexto separado sin interferencias.
La separación entre ambas vistas está marcada por una barra central que puedes mover libremente. Este punto es más importante de lo que parece, porque evita que la función se sienta rígida. No siempre necesitas exactamente mitad y mitad; hay momentos donde una página requiere más espacio que la otra, y poder ajustarlo rápidamente hace que la experiencia sea mucho más natural.
Otro detalle interesante es cómo se maneja la barra de direcciones. Firefox mantiene una sola barra, pero responde al panel que tengas activo en ese momento. Puede parecer confuso al inicio, pero después de unos minutos se vuelve bastante intuitivo, porque el foco visual te indica claramente qué pestaña estás controlando.
En conjunto, todo esto hace que Split View no se sienta como una herramienta separada, sino como una extensión lógica de cómo ya usas el navegador.
Dónde realmente marca la diferencia en el uso diario
Hay funciones que se ven bien en teoría, pero que no terminan de encajar en el día a día. Este no es el caso. La pantalla dividida empieza a demostrar su valor en situaciones bastante comunes, donde antes tenías que improvisar soluciones poco cómodas.
Por ejemplo, cuando estás investigando un tema y necesitas consultar varias fuentes al mismo tiempo, la diferencia es inmediata. En lugar de cambiar constantemente de pestaña y perder el hilo de lo que estabas leyendo, puedes mantener ambas páginas visibles y relacionar la información de forma más directa.
Algo similar ocurre cuando sigues tutoriales. Tener una guía en un lado y la herramienta o sitio web en el otro elimina ese ciclo constante de mirar, cambiar, recordar y volver. Todo está ahí, visible, sin interrupciones.
Incluso en tareas más simples, como comparar productos o leer dos artículos, el beneficio es evidente. No se trata de hacer más cosas al mismo tiempo, sino de hacerlas con menos fricción.
Cuándo no es la mejor opción (y por qué conviene saberlo)
Aunque Split View es útil, no está pensado para todo. Hay escenarios donde su uso pierde sentido o incluso puede resultar incómodo.
Si trabajas con muchas pestañas abiertas al mismo tiempo, esta función no sustituye la gestión tradicional de pestañas. Está diseñada para trabajar con dos contextos simultáneos, no para organizar múltiples fuentes complejas. En ese caso, sigue siendo más práctico usar el sistema habitual.
También hay una limitación evidente en pantallas pequeñas. Dividir el espacio reduce el área disponible para cada página, lo que puede afectar la legibilidad o la interacción, especialmente en sitios con interfaces cargadas.
Entender estas limitaciones no reduce el valor de la función, simplemente ayuda a usarla en el contexto adecuado.
Qué cambia con Firefox 149 y por qué ahora sí importa
La pantalla dividida no es completamente nueva en Firefox, pero hasta ahora estaba escondida o en fase experimental. Con Firefox 149, deja de ser una función opcional para convertirse en parte del navegador de forma oficial.
Este cambio es importante porque implica algo más que disponibilidad. Significa que la función ha pasado por pruebas suficientes como para formar parte del uso cotidiano, y que Mozilla está apostando por este tipo de herramientas como parte central de la experiencia.
Además, no llega sola. Forma parte de una serie de mejoras enfocadas en productividad, como optimizaciones de rendimiento y nuevas formas de interactuar con el navegador. Todo apunta a una idea bastante clara: el navegador ya no es solo para consumir contenido, también es un espacio de trabajo.
Lo que esta función dice sobre el futuro de los navegadores
Durante años, los navegadores han evolucionado principalmente en velocidad, seguridad y compatibilidad. Pero ahora el enfoque está cambiando. Las nuevas funciones ya no se centran solo en cómo cargas una página, sino en cómo trabajas dentro de ella.
Split View es un ejemplo claro de ese cambio. No intenta reinventar nada, pero sí mejora una parte fundamental de la experiencia: la forma en que manejas múltiples tareas dentro del mismo entorno.
Y eso abre la puerta a algo más grande. Si el navegador empieza a integrar herramientas que antes dependían del sistema operativo, la línea entre “navegar” y “trabajar” se vuelve cada vez más difusa.
Conclusión
La pantalla dividida en Firefox no busca impresionar con algo completamente nuevo, sino resolver un problema cotidiano de forma más inteligente. Al integrar dos páginas dentro de una sola ventana, elimina pasos innecesarios y hace que ciertas tareas fluyan mejor sin que tengas que cambiar tu forma de trabajar.
No es una función que vayas a usar todo el tiempo, pero cuando encaja en lo que estás haciendo, se vuelve difícil volver atrás. Ese es probablemente el mejor indicador de que está bien pensada.
Y como suele pasar con este tipo de mejoras, su verdadero valor no está en lo que promete… sino en lo rápido que pasa a formar parte de tu rutina sin que lo notes.
Y algo mas, Firefox también ha agregado un VPN gratis para usuarios de Mozilla, por si interesa.
